Los 5 pilares de un Emprendimiento

Publicado el 1 de septiembre de 2026, 18:05

Qué tal, ya estamos aquí en el primer episodio de este podcast. Es un verdadero placer poder compartir contigo estos 17 minutos.

El tema de esta semana: Los 5 Pilares de un Emprendimiento.

          Emprendimiento o empresa, pero, ¿qué es o qué significa "empresa"?

          Tiene un significado que, más que romántico, es la pura verdad: etimológicamente significa aventura. Todos los que somos emprendedores, ya sea que tengas experiencia o que estés a punto de iniciar, somos aventureros.

          Cuando era niño, siempre soñaba con vivir una gran aventura: pasar por experiencias extremas, sentir la adrenalina de la supervivencia... Y un día mi papá decidió que nos llevaría de campamento. Vivimos muchos campamentos, de diferentes formas y en escenarios hermosos: en Jalisco, en la Huasteca Potosina, en la playa, en la Sierra de Lobos... todos maravillosos.

           Pero antes de iniciar la aventura, teníamos un periodo de preparación. Debíamos planear la temporada, conocer las probabilidades del clima, las condiciones, el menú, la posibilidad y los permisos de caza, los riesgos, la ropa, el equipo: cuerdas, casa, sleeping bag, sartenes... La capacidad de carga y el trayecto de desplazamiento. Incluía calcular los costos, medir los riesgos y crear protocolos de reacción ante incidentes: un botiquín y un plan. Es decir, aunque íbamos con toda la intención de que todo saliera bien, divertirnos y pasarla genial, también éramos conscientes de que todo podía salir mal en cualquier momento.

 

¿Que por qué te cuento todo esto?

           Porque arrancar un negocio, hacer tu emprendimiento, significa exactamente eso: iniciar la aventura. Y en sentido justo, nada de todo lo que viví de niño se parecía a lo que soñaba de "experiencias extremas y sentir la adrenalina de la supervivencia", como sí sucede cuando emprendes.

           Pero aprendí la lección que hoy te quiero compartir: la preparación. Ese periodo de armarte con todo lo necesario para esperar que todo salga de la mejor manera, pero estar atento y preparado para el momento en que algo pueda salir mal.

           Y sí. ¡Algo va a salir mal! Y todos pasamos por experiencias extremas, ¡hasta pedir fiado para comer! Eso es sentir la adrenalina de la supervivencia: estar preparado para minimizar los riesgos o, de menos, suavizar la caída.

           Así, y con esta analogía basada en hechos reales, vamos a ir desmenuzando los 5 pilares de todo emprendimiento, de toda aventura.

Pilar 1 - Administración estructurada

           El principio administrativo básico es muy claro: la optimización de los recursos para la obtención del máximo beneficio de acuerdo con el objetivo.

           Podemos citar a autores como Idalberto Chiavenato (2019), que define textualmente que "La administración es el proceso de planificar, organizar, dirigir y controlar el uso de los recursos y las actividades de trabajo con el propósito de lograr los objetivos o metas de la organización de manera eficiente y eficaz".

           O irnos a un clásico como Henri Fayol (1916), quien nos dice que "El acto de administrar se compone de cinco funciones básicas e interdependientes: Prever el futuro, estructurar la organización, mandar al personal, coordinar esfuerzos y controlar que todo suceda según lo planeado".

           Dicho lo anterior, se puede decir entonces que todo inicia desde un OBJETIVO.

           Si queremos que nuestra empresa, nuestra aventura, funcione, tenemos que empezar definiendo un objetivo. Ese objetivo puede tener varias dimensiones o áreas, y lo deben conocer absolutamente todos los involucrados, porque si no, no saben para qué lado estamos jalando todos. La administración estructurada nos da el mapa, el presupuesto y las reglas claras antes de dar el primer paso en la montaña.

           Una vez que todos conocen el objetivo, viene el segundo pilar: Dirección y toma de decisiones.

Pilar 2 - Dirección y toma de decisiones.

           Y aquí está la persona que más claro tiene que tener el destino y el objetivo de la aventura. En un carro, es quien lleva el volante y conoce el destino. En un barco, es el que le dice al timonel cuántos grados girar para un lado o para el otro. Decide si hay que frenar, si hay que acelerar, si hay que cambiar la ruta... es más, hasta decide si le bajamos o le subimos al vidrio, porque va viendo cómo va el rendimiento del combustible. Dicho de otra manera: es quien tiene la visión más amplia, pero al mismo tiempo conoce mejor que nadie cada uno de sus componentes, evalúa los riesgos y cuida el camino.

           De acuerdo con los principios administrativos, debe haber una sola Unidad de Mando. Ya lo decíamos: solo uno dice hacia dónde debemos jalar todos los demás, y la comunicación debe fluir de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba en línea directa y bien definida, nunca en lateral.

           Dependiendo del tamaño de la empresa y la forma en la que crece, se va definiendo el árbol de jerarquías. A esto le llamamos organización. Cada organización debe tener su organigrama, y además debe estar publicado. Todos debemos saber a quién comunicarle cualquier situación.

           Ahora bien, cada uno de los miembros directivos, según su jerarquía, debe poseer la capacidad y el criterio para comunicar a su vez al nivel superior y ejecutar las decisiones que están a su nivel. Insisto: con criterio, responsabilidad y con respaldo.

           Y eso nos va a garantizar tener un excelente tercer pilar: Operación fluida.

Pilar 3 - Operación fluida

           La operación fluida es el momento de la ejecución, los elementos operativos reciben todo lo necesario para hacer lo que se debe hacer, y hacerlo bien.

           Volviendo al ejemplo del campamento: es tener todo el equipo listo en el lugar exacto, los insumos completos, la preparación física y mental, la educación técnica, la experiencia práctica mínima indispensable y la capacitación de cada integrante para evolucionar.

            Como consultor, la mayoría de los empresarios que están iniciando me dicen: Pero ahorita no tengo dinero para premiar a los empleados, y la pregunta obligada es ¿Cómo le hago para que se pongan la camiseta de la empresa? Y aunque es verdad que lidiamos ahí con una cuestión cultural, tampoco es que uno requiera grandes cantidades de dinero, muchas veces la motivación inicial, está en saber que forman parte de algo mas grande y hacerles ver la importancia de la preparación, uno sabe que está obligado por ley, a darles capacitación, pero ellos no se dan cuenta que si ellos crece, también la empresa, y una empresa en crecimiento siempre premia a quienes le ayudan  a crecer.

           Cuando la operación fluye, no hay espacio para la improvisación caótica. Cada miembro del equipo sabe exactamente qué herramienta usar y en qué momento intervenir. Si la administración planeó las raciones y la dirección marcó el rumbo, la operación es la marcha constante y coordinada que nos lleva a cruzar el terreno.

           Una operación fluida elimina la frustración del equipo, evita el desgaste innecesario de recursos y genera esa enorme satisfacción de ver que las cosas se están haciendo con calidad y profesionalismo.

Pilar 4 - Percepción interna y externa

           ¿Cómo perciben los demás nuestro proyecto, nuestra aventura, Nuestra Empresa?

           Y vamos a hacer un recorrido rápido por los tres pilares anteriores. La importancia radica en cómo estamos comunicando nuestra idea convertida en negocio. Si los recursos humanos, económicos, de esfuerzo y los intangibles, se están administrando correctamente para un objetivo, si la dirección y las decisiones nos están acercando al objetivo, si la operación está fluyendo de manera coordinada, y debemos hacer un examen de consciencia realmente crítico en un acto de profunda humildad, para aceptar la realidad, no para revolcarnos en la miseria sino para ser resilientes y como buenos directores, retomar el rumbo, porque la Percepción es como una fotografía, es decir, una imagen, reflejo de la realidad de nuestra empresa en un tiempo específico.

           Por un lado, la percepción interna es el sentido de pertenencia, si nuestros colaboradores internos tienen esa satisfacción profunda de saber que están contribuyendo a algo importante, a algo más grande, que está haciendo historia y no es necesario preguntarles, te das cuenta cuando solo están de paso por tu empresa o si se quedan de manera comprometida. Cuando el equipo entiende el valor de su trabajo, la camiseta no se pide: se porta con orgullo.

           Pasa algo similar con los clientes.

           La percepción externa. Lo que el cliente y el mercado sienten al encontrarse con tu marca. Es la percepción de valor real, la exclusividad, la alta calidad y el orgullo que siente el cliente de adquirir tu producto o servicio. Como señala Marty Neumeier en su célebre libro The Brand Gap: "Una marca no es lo que tú dices que es. Es lo que ellos dicen que es". Idea que posteriormente Philip Kotler considerado: “El padre del marketing moderno”, convierte en su filosofía basada en la experiencia real que le haces vivir al usuario. Cuando la percepción interna es sólida y el equipo trabaja motivado, la percepción externa florece de forma natural, generando confianza e identidad en el mercado.

           Pero esto, no se queda aquí, podríamos hacer un montón de podcast sólo sobre este tema.

Pilar 5 - Seguimiento y control de calidad

El verdadero retorno de Inversión

           Difiriendo un poco con la mayoría, personalmente creo que el Retorno de la Inversión, no está en lo que cobramos, sino en lo que el Cliente se va diciendo de nuestra Empresa, nuestro producto o servicio, esa es “la marca” para mi, marca, no es el sello del logo en el producto, sino el estigma, el sello, la relevancia de nuestro encuentro con el cliente, lo que vuelve de suma importancia en los negocios, ese análisis posterior, el seguimiento y el control de calidad. No invertí para vender uno, invertí para que el cliente probara uno y decidiera volver voluntariamente por muchos más o traer a otros. Es necesario revisar fríamente tus procesos, escuchar a tu cliente y aplicar lo que en calidad conocemos como la mejora continua.

           El control de calidad no es para buscar culpables, sino para ajustar la carga y perfeccionar el equipo para que la siguiente caminata sea una mejor experiencia.

           Este pilar es la base de un sistema de referidos real: cuando un cliente nota que le das seguimiento y que te preocupas por entregarle siempre lo mejor, se convierte en el principal promotor de tu negocio.

           Regresando al ejemplo del campamento: al final de la aventura, cuando ya estábamos caminando de regreso, siempre platicábamos sobre cómo lo había vivimos. Una Evaluación improvisada: ¿qué nos hizo falta, qué sobró, qué más hubiéramos hecho o debimos haber llevado? ¿Había espacio para un frisbee? ¿Hizo falta una guitarra? ¿Pasamos frío en la noche? Y en la siguiente oportunidad, empezábamos por ahí.

Conclusión

Enumeremos los 5 pilares de un emprendimiento:

  1. Administración
  2. Dirección
  3. Operación
  4. Percepción y
  5. Seguimiento.

           Estos son los 5 pilares para que tu aventura empresarial valla camino al éxito.

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Nos escuchamos el próximo lunes a las 17:05 de la tarde en un nuevo episodio de Tiempo de CRECER.

Recuerda nuestra premisa: saber más y hacer más, para ser más.

¡Hasta la próxima!

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